Espacio Público | entrevista a Efraín Foglia

Para seguir con la serie “Ciudad Híbrida|Smart Cities” relacionada con mi investigación Espacios Sensibles - Hibirdación físico-digital para la Revitalización de los Espacios públicos (Domenico Di Siena) (9847),  publico la entrevista a Efraín Foglia (@EfrainFoglia).

1 – ¿qué entiendes por espacio público? (definición)

Es un escenario de debate físico y virtual conformado por diferentes capas de interacción social, en donde las fuerzas estatales, sociales y corporativas colisionan e intentan crear nexos con el ciudadano. En este escenario se producen negociaciones asimétricas en donde el ciudadano y su comportamiento refleja las directrices marcadas por el estado.

En el imaginario colectivo se interpreta que el espacio público es el lugar de convivencia civil por defecto y que está reglado por el estado para el beneficio de los ciudadanos. Sin embargo, este espacio, en realidad, se conforma de una secuencia de imposiciones gubernamentales, arquitectónicas y corporativas que marcan los límites que condicionan al ciudadano en sus prácticas cotidianas.

En cuanto a su dimensión, comparto la definición de Neil Smith, que define el espacio público como la variedad de lugares sociales que ofrece la calle, el parque, los medios de comunicación, Internet, el centro comercial, las Naciones Unidas, los gobiernos nacionales y los barrios locales; lugares que envuelven una tensión palpable entre el lugar y las experiencias a todas las escalas en la vida cotidiana. (ver libro: The Politics of Public Space).

El espacio público no es un espacio homogéneo y no se remite únicamente al espacio físico, sino también al electrónico. Debemos entender el espacio público más allá del espacio urbano; es importante hablar de lo público y su extensión en el ámbito local, regional y global, así como los intercambios de experiencias que se dan entre ellos pues hoy en día están interconectados de forma remota y sus intersecciones dan origen a nuevas prácticas.

2 – ¿cómo calificarías el espacio público de las ciudades de hoy? (cualidades y problemas)

Depende de la ciudad en concreto, empezaría por clasificar las ciudades en función del uso de su espacio público:

Caso 1: Ciudades altamente reguladas (principalmente las primermundistas). Por un lado, están las que toleran determinadas cosas —aunque no lo publiciten oficialmente—, como España, Italia, y las que no toleran nada fuera de sus reglamentos estatales, como EE.UU., Alemania o Suecia.
Encuentro muy romántico pensar que los skaters se han apoderado del espacio público en Barcelona; desde mi perspectiva, Barcelona tolera de forma no oficial la práctica del skate en el centro de la ciudad, con beneficios simbólicos implícitos. Muchos de esos skaters vienen a Barcelona porque en sus ciudades no les permiten hacerlo. Por otro lado, las librerías de Barcelona están llenas de libros que hablan de la Barcelona tolerante y que la muestran como la capital del skate.

Caso 2: Ciudades no reguladas, que son la mayoría en el mundo, en donde se supone que existen protocolos de comportamiento que regulan el espacio público, pero que nadie hace nada para que estos se cumplan (o no se tiene capacidad para hacer nada), y las normas surgen de forma espontánea, accidental o a través de la supervivencia cotidiana. La corrupción de las fuerzas estatales es un eje vertebral en estas ciudades.

¿Qué significa en Tánger la imagen de un policía intentando regular el tránsito?, ¿qué significa en Ciudad de México la prohibición de vender comida en la calle?

Si hablamos de la calidad del espacio público en Barcelona, su parque emblemático , El Parc de la Ciutadella, está vallado con rejas metálicas, las zonas verdes tienes pequeños cercos a su alrededor y es un parque público que cierra a una determinada hora, como una oficina del gobierno. Asimismo, los espacios en donde juegan los niños en el centro de la ciudad son lo más parecido a pequeñas islas hostiles carentes de color verde y valladas; en una ciudad con sobrepoblación de diseñadores esto parece ilógico. Supongo que el espacio verde que falta en el centro de Barcelona ha sido ocupado por las terrazas de los bares.

Si nos movemos de continente, en Ciudad de México el espacio público es un lugar difícil, pues denota inseguridad o tránsito ingente. Las clases altas prefieren los espacios privados, que los resguardan de los peligros de una sociedad altamente empobrecida y con altos índices de violencia.

En las Ciudades Globales el espacio público se ha convertido en el lugar de asentamiento de muchos fenómenos que nadie quiere afrontar, como es el caso de la inmigración que trata de sobrevivir vendiendo cualquier cosa o el turismo desbordado que intenta consumir de forma frenética cultura-entretenimiento. Todo esto ante la policía local intentando regular fenómenos que son de difícil regulación, pues no se han estudiado en profundidad o no se han entendido de forma abierta.

3 – ¿cómo lo cambiarías? (soluciones)

En la construcción de un espacio público plural es fundamental debatir las reglas de acceso a éste y sus normas de control, pues estos factores determinan los comportamientos de los actores. El diseño juega un rol esencial en la dinámica de los flujos digitales y físicos, pues su correcta implementación puede evitar segregaciones.

En definitiva, considero que el camino es de abajo hacía arriba. Es evidente que el estado ha sido incapaz de mejorar el espacio público, no hay más que observar el caso español y la catástrofe urbanística creada a partir de la especulación inmobiliaria. No se puede esperar que el político de turno diseñe la estructura de estos espacios públicos, pues nos encontraremos con soluciones temporales que solo buscan el rédito político.

Con esta situación, el ciudadano, el consumidor del espacio público, debe adelantarse y proponer nuevas formas de entender y leer cada espacio en concreto y —a través de la coordinación y de las posibilidades tecnológicas— pronunciarse y actuar en estos temas.

Las diferentes fuerzas sociales deben detectar el verdadero estatus legal del espacio público para entender las oportunidades reales de modelar su estructura, pues generalmente esta información es críptica. Es necesario exigir transparencia en este tema, ya que los edificios públicos parecen cajas cerradas, que solo abren en horas lectivas y en donde se proporciona información a cuenta gotas.

Un espacio por construir es el espacio público virtual, el espacio de transmisión que se sobrepone a la parte física y que cada vez se convierte en un espacio de interrelación social. Si existen espacios públicos físicos, ¿dónde están las redes digitales públicas creadas por el estado? Desde mi perspectiva, el espacio público debe ser un espacio de transmisión abierta, en donde el ciudadano debe crear sus propias redes de diálogo y de intercambio, tanto físico como virtual. La construcción de este web public urbanism es vital.

Más allá de las tecnologías digitales, se debe investigar el fenómeno de la hibridación social, puesto que las dinámicas actuales así lo exigen; las soluciones no pueden pretender ser homogéneas y únicas. Néstor García Canclini lleva una década trabajando estos temas (ver libro: Culturas Híbridas).

4 – ¿qué papel pueden jugar las nuevas tecnologías en ese cambio? (espacios híbrido)

Debemos entender que las llamadas nuevas tecnologías solo son un elemento más que se debe conjugar con las viejas tecnologías. Estamos experimentando un solapamiento e hibridación de tecnologías analógicas y digitales, que en muchos casos deben convivir simultáneamente.

Muchas tecnologías que funcionan en las ciudades han tenido que dotarse de interfaces de conversión de lo analógico a lo digital, lo que representa pérdidas y ganancias.

Si extrapolamos esto a nuestras actividades culturales, debemos diseñar interfaces que generen ese puente entre nuestro entendimiento analógico y nuestras acciones en el terreno digital; de otra forma tendremos diferentes pieles que no se comunicarán entre ellas.

No es suficiente con dotar a todo el mundo de iPhones, es necesario trabajar en la optimización de los nuevos sistemas en conjunción con los viejos conocimientos y, ante todo, fomentar la educación orientada a estos fenómenos.

Las posibilidades de las tecnologías digitales son inmensas, pues amplifican los medios de representación del espacio público y pueden crear flujos informativos ciudadanos desligados de los medios estatales. Esto permite articular nuevas dinámicas y abre posibilidades de debatir —en el entorno virtual— sobre la recuperación del espacio público físico.

Por mencionar solo un ejemplo, pensemos en los mapas, un instrumento que ancestralmente ha funcionado como una forma de representar el territorio. El mapa es un instrumento de análisis que ha sido diseñado en función de intereses concretos, Pierre Bourdieu se refiere a esto como el control del capital informacional, en donde la cartografía representa, de forma unitaria y desde arriba, la visión del espacio, visión unificadora que impone el estado.

Hoy en día podemos proponer nuevas formas de diseñar estos mapas y adecuarlos a nuestras propias necesidades, eso ya es una posibilidad real, cambiar el imaginario común y reflejar cosas diferentes a las mostradas por un mapa que te regalan con todas las tiendas de El Corte Inglés perfectamente localizadas.

Hay que crear redes de telecomunicación propias, autogestionadas, bases de datos transparentes, mapas que nos orienten de forma más coherente. Es fundamental que el cloud computing lo construyamos a partir de nuestras necesidades y no sea el estado o Google el que lo diseñe. Si fuera así, únicamente ellos tendrían la contraseña de acceso, “¿quién tiene las llaves?” —apunta el texto Agorafobia, de Rosalyn Deutsche—, las debemos tener nosotros.

Efraín Foglia es diseñador y profesor asociado en el Departamento de Comunicación Digital de la Universitat de Vic. También colabora como profesor consultor en la Universitat Oberta de Catalunya.

Ha realizado estudios académicos de Diseño de la Comunicación Gráfica en la Ciudad de México, especialización en NewMedia Art en Weimar, Alemania, y escribe su tesis doctoral en el programa Arte y Cultura Mediática en la Universitat de Barcelona.

Su trabajo como diseñador ha sido premiado y expuesto en Estados Unidos, Japón, México, Alemania y España. A partir de 1999 combina su labor como diseñador con proyectos multidisciplinares relacionados con la cultura digital dentro de las áreas de comunicación y arte.

Su interés en la investigación está centrado en los escenarios emergentes en las prácticas sociales y artísticas dentro de la sociedad global en red.

web: www.efrainfoglia.net