Pasado Mañana - La Ciudad en Común | URBANOHUMANO
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Pasado Mañana – La Ciudad en Común

Justo hace unas semanas he tenido el placer de acompañar Bernardo Gutierrez (@bernardosampa) en la presentación de su libro Pasado Mañana en Valencia, junto con Maria Oliver (@maria_oliver_) concejala del Ayuntamiento de Valencia.

Aprovecho para púlbicar a continuación la entrevista que Bernardo me hizo en el verando de 2016, para su libro y para invitaros a leerlos. Lo podéis comprar desde la pagina de Arpa Editores > https://arpaeditores.com/products/pasado-manana

Entrevista >>>

Consideras que el 15M fue, entre muchas otras cosas, una venganza al modelo de ciudad neoliberal que privatiza espacios públicos? En caso positivo, qué horizonte abrió el 15M en el modelo de hacer y pensar la ciudad?

Me parece que unos de los elementos esenciales del 15M es justamente el re-descubrimiento de la dimensión territorial o con otras palabras la conciencia del “derecho a la ciudad”. Tenemos que tener en cuenta, que la ciudad neoliberal no solamente privatiza el espacio público sino que genera un alejamiento de la ciudadanía de su propia esencia de “habitante” de un lugar y de un territorio. Es decir que en la práctica cotidiana el protagonismo de cada ciudadano sobre la identidad, la esencia y en general el presente y el futuro del territorio que habita es prácticamente nula. En la ciudad neoliberal se anula ese protagonismo en favor de mecanismos de depredación donde el territorio pierde su alma social, política y relacional para devenir simplemente un espacio económico. Los mecanismos de gobernanza denominados democráticos han promovido durante un tiempo un sistema de equilibrios basado en “el diálogo” entre masas homogéneas y grupos de interés, garantizando un cierto espacio de convivencia cuya lógica representativa ha ido perdiendo con el tiempo relación con el territorio.

En este esquema, el territorio ha acabado siendo un simple escenario para la producción (trabajo), el espectáculo (consumo) y la protesta (política). En todas estas situaciones la acción y la voluntad individual de cada ciudadano está siempre adscrita a un modelo de coordinación y/o tomas de decisiones que corresponden a un modelo representativo/jerárquico. No existe prácticamente casi ninguna posibilidad que se salga de esta lógica y genere procesos que nos vuelven a situar como ciudadanos actores del territorio.

Tomemos el ejemplo de la protesta. El imaginario colectivo asocia el vigor político de la ciudadanía con su capacidad de tomar la calle. ¿Para que? ¿Para protestar y pedir? La protesta nos posiciona a nosotros mismos en una situación de inferioridad que se “escenifica” en una situación donde siempre están “los otros”, es decir los que nos tienen que conceder algo. Es aquí donde el 15m llega a cambiar completamente las cartas sobre la mesa. Cambia todos los esquemas. Los ciudadanos no nos limitamos a replicar un esquema representativo de protesta que se materializa en la calle, sino que nos tomamos la calle para reconstruirnos nosotros mismos. La calle no es escenario, la calle es herramienta primero, y resultado luego. Nos tomamos la calle para trabajar nuestra esencia de ciudadanos y de esta forma recuperamos la esencia de lo que es el espacio público, como un espacio de oportunidad, un espacio político y de libertad, no ya garantizado por un reglamento o unas leyes sino por la praxis misma de las personas que allí actúan y “existen”.

Quiero aquí hacer un paralelo con lo que está pasando en Francia con la “Nuit Debout” que desafortunadamente de momento no ha sido capaz de salir de la lógica contestataria. Han tomado una plaza primero, luego algunas otras, casi siempre dentro un marco legal muy claro, declarando a la policía que usarían esas plazas para una manifestación. El derecho francés garantiza al máximo que esto pueda ocurrir. Me da la sensación que se pararon al primer espacio que ha sido el paso instrumental. Recuperar un espacio para “retrabajar” la identidad de ciudadanos, pero no han sido de momento capaces de construir un espacio público. Desde mi punto de vista las razones son muy claras. Han caído en la trampa de la “representatividad” y del “espectáculo”, encasillandose cada vez más en la protesta contra la nueva ley del trabajo. En lugar de “construir” se han limitado a protestar al “padre estado”. De esta forma se han vuelto a alejar del territorio, siendo además una ley del trabajo algo que es de escala nacional.

El 15m abre un horizonte realmente esperanzador, donde no se ofrece a la ciudadanía una simple opción. El 15m ha creado procesos de pedagogía urbana que han permitido a muchísimas personas (aunque sigan siendo minoría) descubrir y practicar el sentido y el poder de entenderse ciudadano. Todo ello acompañado de la conciencia de todo el potencial de los procesos de Inteligencia Colectiva aplicados al territorio. El 15m ha generado toda una serie de procesos en el que las personas, toman conciencia de su condición de ciudadano, y se auto-organizan entendiéndose como “multitud” empoderada que tiene toda legitimidad y capacidad para transformar y mejorar el territorio que habita.

Esto nos pone delante un horizonte muy esperanzador. A ello hay que sumar el enorme empuje que el 15m genera como consecuencia para el movimiento municipalista, auspiciando de forma menos problemática un debate serio entre una nueva idea de “política” institucional. Una reflexión que antes era incluso tabú. Se toma conciencia de la posibilidad de ser protagonistas de una nueva fase de Transición, muy diferente de la primera que ya tuvo España, puesto que es en este caso algo que desde la dimensión local despliega la posibilidad de una transformación global…… Y aquí podríamos añadir todo el tema de toma de conciencia de la ciudadanía de su condición Glocal, que les permite entender que su acción local, está en realidad, constantemente conectada, influenciada y reforzada por su conexión con otras acciones en otras ciudades y países.

Cómo definirías la ciudad de código abierto? Y en qué ayudaría a las instituciones diseñar una ciudad de código abierto?

Hay muchas formas de entender la Ciudad de Código Abierto. Desde mi punto de vista la más interesante es la que permite a la ciudadanía adquirir un protagonismo real en la transformación de la ciudad mediante una gestión más abierta. Los ciudadanos deben tener la capacidad de encabezar procesos de creación y transformación colectiva. Deben poder auto-organizarse en red, creando dispositivos de control y de retorno de la información (feedback) que les permitan visualizar y tomar conciencia de las consecuencias de sus acciones.

Internet y el entorno digital están cambiando las leyes de distribución del poder. Promueven un nuevo sistema mucho más descentralizado basado en la suma o acumulación de todas las pequeñas potencialidades (o poderes) de la masa.

La ciudad de Código Abierto, es la ciudad que libera “el código”, es decir, la ciudad donde todos tienen acceso a la información relacionada con su gestión y a los datos relacionados con proyectos financiados con dinero público o gestionados por instituciones públicas (Open Data). Cualquier persona u organización puede usar esos datos para construir nuevas fórmulas de consulta y visualización, simplificar, diversificar e incluso enriquecer la información inicial.
La ciudad de Código Abierto adopta un sistema de gestión y selección, parecido al que se utiliza en el ámbito del desarrollo del software libre. En lugar de tener solo un organismo que “transforma” desde arriba, la ciudad incluye en su estructura de gobierno procesos y dinámicas que nacen desde abajo y otorga libertad a la ciudadanía para actuar en red y en procesos de creación colectiva; potencia y apoya las actividades, proyectos e iniciativas que considera más positivas y útiles para la ciudad y devuelve el protagonismo a los ciudadanos, dándoles la posibilidad de dar identidad al espacio en el que viven de forma directa.

En la Ciudad de Código Abierto cobra gran relevancia el pensamiento crítico individual, en un esquema de presión y construcción en red, donde la identidad personal se conserva a pesar de colaborar y confluir en el espacio (politico) colectivo. Esa misma identidad personal se enriquece y consigue ser transformadora cuando se comparte y cuando trabaja con un colectivo pero sin perderse en él (Multitud).

La integración de tecnologías digitales en el espacio físico puede favorecer e intensificar este tipo de dinámicas, empezando por lo más básico, que es la comunicación entre vecinos. Esto ayuda a definir una estructura de gestión urbana donde grupos de control independientes viven en un entorno de libertad y autodeterminación (apropiación), mejorando la cohesión y la calidad de vida de los colectivos locales.

La Ciudad de Código Abierto es antes de todo un espacio de oportunidad, donde sus habitantes vuelven a ser protagonistas de la identidad, de la gestión y de la transformación de la ciudad. Es una ciudad donde los ciudadanos pueden acceder al “código”, cambiar lo que menos les guste y modificar con sus propias manos los espacios en los que viven para adaptarlos a sus necesidades.

Teniendo en cuenta lo que comentaba anteriormente acerca de la nueva perspectiva que inaugura el 15M sobre el futuro de la ciudades, en el que hacía hincapié en el hecho de que no se trata de ofrecer un nuevo modelo, después del modelo neoliberal, sino que hablamos de un cambio sistemático de método. Es esencial transformar los procesos de “creación” de la ciudad. Cuando el modelo socialdemócrata empieza a entrar en crisis es cuando se habla de participación ciudadana con esa idea de “implicar” a la ciudadanía. Aquí no se trata de implicar, aquí se trata de entender que la ciudadanía puede directamente pasar a la acción, y en ello entra en juego toda la reflexión sobre los procomunes urbanos, de manera que podemos entender que existen recursos y dinámicas que pueden ser creadas, transformadas y gestionadas directamente por la ciudadanía. En este mismo esquema tenemos que empezar a entender la Administración Pública como un interlocutor y no como el representante único del territorio. Sin caer con este discurso en la lógica neoliberales de la ausencia del estado, aquí nos referimos a tener un Estado muy fuerte, que pero sea capaz de dialogar con la ciudadanía y no simplemente de “imponer”.

En la Ciudad de Código abierto se experimenta justamente esa capacidad e hibridación, donde el ciudadano que ya está representado en el gobierno local, puede entrar también directamente en la maquina de gestión.

La ventaja para las administraciones es justamente la de poder generar el marco para que esta colaboración y diálogo sea realmente eficaz y constructiva y que no nos perdamos en un laberinto de “experimentos” desconectados.

Piensas que lo relacional y lo colaborativo están ganando terreno en la ciudad?

Seguramente si. Obviamente queda todavía un largo camino. En cierta medida este es uno de los límites de los nuevos actores institucionales, de los denominados ayuntamientos del cambio. Desde mi punto de vista la parte más complicada está justo al interior de la administración. Puede que la ciudadanía esté avanzando más rápido.
Me preocupa que la clásica fragmentación por departamentos de la administración siga generando barreras para la colaboración. De la misma forma me preocupa la posición de técnicos y funcionarios, acostumbrados a trabajar en base a una lógica “representativa” sea política que de “clase” (sindicato) y que puedan encontrarse completamente perdidos e incluso asustados en una nueva lógica de colaboración.

El concepto de ciudad del bien común remite al procomún, a los commons. Cómo podría apoyarse y enriquecerse el común desde las instituciones, sin apropiarse de ese común?

Para empezar, como comentaba antes, se trata de entender que la institución deja de ser el “administrador” único y privilegiado del territorio. De alguna forma podemos simplificar diciendo que la administración pública nos representa a todos y tiene que generar las condiciones y la convivencia entre lo público, lo privado y lo común. En este esquema además la institución pública se encarga de administrar lo público, pero no lo común. Esto es un re-descubrimiento importantísimo. La ciudadanía tiene todo el derecho y legitimidad para auto-organizarse y administrar lo común. En esto nos encontramos en una problemática enorme, que es que nos salimos de lo representativo y entramos en un contexto de sentido común y relacional. Sería muy largo explicarlo, pero entiendo que lo común, desde lo político está necesariamente ligado a lo relacional, que es una dimensión que históricamente la política ha ido olvidando. Lo relacional es por su propia naturaleza relativo y es necesariamente situado. Las instituciones pueden apoyar lo común desde la revalorización de todos los procesos que garantizan el buen vivir, que luego promueven todo el capital relacional de un territorio. El procomún no es responsabilidad de una institución definida, sino de una “comunidad/multitud” que se reconoce como tal, sin además definir de forma muy clara un filtro de un adentro/afuera. La pregunta siempre es, como se genera esa comunidad/multitud? Cuales son las condiciones y los espacios (de encuentro) donde estas nacen?

La “ciudad de todos” te parece un camino narrativo y propositivo a seguir?

Yo prefiero la ciudad en común por su fuerza y su capacidad de alejarnos de la idea de la homogeneidad representativa. La ciudad en común me hace pensar más bien en la “ciudad entre todos” y no “de todos”.

En tu trabajo reservas un espacio fundamental a cosas inesperadas, a la serendipia, a los equipos adhocráticos. Por qué?

Porque me hago muchas preguntas sobre la esencia de nuestra relación con el territorio. ¿Es decir, por qué razón vivo donde vivo? En un momento histórico muy particular, marcado por las migraciones y por una cierta facilidad para viajar, me pregunto si realmente seguimos eligiendo de verdad el lugar donde vivir y a continuación cuál es nuestra capacidad de “transformar” o simplemente incidir y sentirnos protagonistas de un territorio.

Soy originario de un pequeño pueblo del sur de Italia. He vivido en diferentes ciudades europeas: Roma, París, Manchester, Londres pero ha sido en Madrid donde realmente me he sentido ciudadano por primera vez. En el resto de ciudades siempre me ha parecido ser una simple pieza de una máquina.

Las serendipias son para mi una señal de que un territorio sea realmente estimulante y un espacio de oportunidad. Lo inesperado que podamos apreciar y disfrutar es lo que cambia y transforma y crea algo nuevo, me saca de mi situación de confort para llevarme hacia otra situación, que sigue siendo agradable pero me genera un nuevo aprendizaje o un nuevo capital relacional.

Con el tiempo me he dado cuenta que una ciudad con potencial, es decir una ciudad donde me pueda sentir ciudadano, y no un simple consumidor, es una ciudad que permite procesos adhocraticos, es decir procesos de inteligencia colectiva situados; procesos en los cuales las personas son capaces de auto-organizarse para hacer algo que tenga una repercusión directa o indirecta en el territorio que habitan. Las palabras “auto-organización” e “inteligencia colectiva” son esenciales, porque nos dicen que nos alejamos de los modelos capitalistas o representativos, y nos hablan más de una conciencia ciudadana, de una conciencia de ser multitud: siendo todo esto posible por el hecho de haber redescubierto (y entendido) la dimensión de lo común o procomún (commons), más allá de lo privado y lo público.

Piensas que los Estados nación están perdiendo fuelle y que la ciudad es el principal espacio de construcción política? llegas a vislumbrar una red global de ciudades, que gire alrededor de otro modelo y visión de mundo?

Je je je los estados nación llevan mucho tiempo perdiendo fuelle y lo entiendo como tal justamente porque en el espacio político de dimensión estatal se ha perdido la relación con el territorio, que considero esencial. Como comentaba antes creo que ahora es el momento de pensar en cómo conectar lo público, lo privado y lo común y me parece que es un proceso de experimentación que necesariamente empieza en la escala de ciudad.

Si me sigues sabes que el 15m es un tema que me interesa mucho y que he tenido la suerte de vivir en primera persona. Si te ha resultado interesante esta entrevista quizás te puede interesar también otra entrevistas que encuentras en estos post “os cuento como llegué al 15m” “qué rol ha tenido la tecnología en el 15m” y la video entrevista “sobre el 15m“. 

 

Aquí la grabación de la presentación de Pasado Mañana a la que participé en Valencia

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