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¿Qué rol ha tenido la tecnología e Internet en el 15M?

Este post es la segunda parte de la transcripción de una entrevista que me ha hecho Charlotte Fernández (@charlottefer) el 17 de enero de 2014, en el marco de un estudio sobre el 15M desarrollado por la Universidad Pompeu Fabra y dirigido por Josep Lluis Martí.

Antes de leer este articulo te sugiero leer la primera parte: Os cuento cómo llegué al 15M 

Nos interesa entender el funcionamiento de la asamblea por un lado y luego el papel de las nuevas tecnologías. Por tanto, en primer lugar, ¿cuál fue el papel de las TIC? ¿Qué herramientas se usaban?

El papel de las TIC fue esencial. Te comentaba al principio cuando me puse yo a mirar en Twitter. Twitter ha sido fundamental. Las TICs, han ofrecido herramientas y dinámicas y prácticas que han expandido ese ambiente que se podía respirar en las plazas. Era muy importante generar un ambiente glocal y en ese sentido las TICs han jugado un papel fundamental en todos los sentidos. Para conectar las acciones reales, es decir las acciones en los espacios, para conectarlas y organizarlas pero también para propagar ese ambiente.

Yo pienso que durante el 15M ha ocurrido una cosa única que no se va a repetir. Creo que respecto al uso de los Social Media, en España durante un par de años se ha abierto una especie de ventana que es difícil que se vuelva a abrir. Esta reflexión parece que se aleja un poco del tema pero yo creo puede ser interesante. En cuanto a la comunicación on-line y el uso de Social Media creo que España ha vivido una situación muy especial que ha visto a los ciudadanos con un mayor protagonismo respecto a lo que ha pasado en otros países más industrializados, donde el social media enseguida ha sido detectado por las agencias de comunicación como un nuevo espacio de colonización para propagar básicamente publicidad.

Siendo Italiano y habiendo vivido en Francia he tenido ocasión de comparar las diferentes situaciones. En Francia por ejemplo se añade otro “problema” que es la constante necesdad de proteger la intimidad que llevaba a los franceses a mirar las redes sociales con más distancia. En España, como no teníamos ninguno de esos problemas (presencia excesiva del marketing y inquietud por la privacidad), se ha dado un uso muy ciudadano de las redes sociales. Eso es una ventana que se abrió y que ya se está cerrando. Ahora por ejemplo en los social media ya se puede notar una cantidad, una presencia enorme del márketing. Por eso digo que no es casual que todo esto haya ocurrido en España. Esto también tiene relación con lo que comentaba antes a proposito de la inteligencia colectiva situada.

Así que es muy importante situar y contextualizar.

Dicho esto, lo que ha sido fascinante es que la gente que ha usado esos medios, los han usado como decía para organizarse y también para propagar un ambiente. ¿Qué quiere decir esto? Que han sido conscientes de la capacidad de una nueva manera de comunicar que no es la de comunicación masiva de difundir información y aplastar, sino que es la conciencia de que se necesita una comunicación que propaga un sentimiento de persona a persona. Las personas son protagonistas y las personas fácilmente acceden directamente a otras personas que realmente están viviendo algunas de esas experiencias de las que se está hablando.
Yo sobre esto tengo también la experiencia personal que han sido lo de los streamings.

Empecé a hacer los streamings de lo que pasaba en las plazas y me quedé impresionado por la enorme cantidad de gente que lo veía. Se trataba de un modelo de comunicación que se estaba experimentando en ese momento, y que ahora ya nos parece normal. Es decir, yo estaba allí con un móvil haciendo el streaming de lo que estaba ocurriendo en la plaza, ese streaming lo veían miles de personas. Me flipaba. Pero además, yo hablaba con ellas. Y ellas hablaban conmigo porque había un chat que aparecía en la pantalla.

La gente que veía el streaming quería formar parte de este proceso, quería vivir ese ambiente. No se querían solo informar, que también, sino que querían vivir ese ambiente. El streaming les ofrecía esa oportunidad de tener esa experiencia audiovisual de los que estaba ocurriendo.

Gente que me decía: es que no estoy en Madrid, no puedo ir allí y a través de tu streaming puedo vivirlo. Yo interactuaba con ellos que de alguna manera podían vivir lo que estaba ocurriendo en Madrid gracias a mi. De la misma forma, yo también me movía en función de lo que ellos me decían. Porque sobretodo los primeros días cada plaza tenía diferentes actividades. Entonces yo para saber hacia que dirección ir a hacer el streaming preguntaba en directo a los que estaban viendolo.

Pero por ejemplo, ¿si uno no tenía Twitter, no tenía por eso menos capacidad de participar en la asamblea, no?

No, no. Lo que es importante es que la gente documentaba muchísimo. Documentar en tiempo real lo que está ocurriendo en las asambleas es importante. Porque genera ese ambiente. No es una asamblea aislada que toma sus decisiones y que luego los demás la recogen sino que todo forma parte del ambiente. Los mismos streaming que se hacían en las asambleas, que luego quizás no siempre acababan de funcionar bien porque a lo mejor no se oía, pero el esfuerzo de comunicar, de documentar lo que está ocurriendo es algo que genera ese ambiente.

Otra cosa, decías que se intentaba llegar a un consenso general que no aplastara. ¿Cuáles eran las actitudes en general respecto a las diferentes opiniones de los demás?

Creo que había un sentimiento muy alto de escucha. Luego, creo que con el tiempo y sobre todo cuando se ha pasado más a la acción quizás la gente estaba un poco más cansada. Si queremos darle algo de gradualidad, al principio hemos escuchado cosas absurdas!

Tranquilamente.

La cosa que para mí era absurda a lo mejor para otros no lo era e por ello estábamos allí, no sé cuantas miles de personas han escuchando cosas que eran absurdas…. y esto es fantastico! Lo necesitabamos. Volver a hablar juntos….

Se generó una práctica que funcionaba muy bien para evitar mucha pesadez: los gestos que haciamos con las manos cuando alguien se estaba repitiendo, el aplauso silencioso, el disentimiento… Es decir hay toda una escenografía fundamental…. también se genera una manera de generar el desacuerdo diferente, menos violenta pero latente. Creo que eso ha generado, sobre todo al principio, una capacidad de escuchar espectacular. Eso ha evitado bastantes trolls. Bastante. Si que ha habido….

Yo creo que las asambleas para muchas personas no se entendían como un modelo para el futuro. Es decir, sin tener muchas reflexión sobre ellos, fue algo más bien adhocrático, muy para el momento.

¿Era más bien un instrumento del momento, no?

Sí. Claro. Haciendo de manera justa, inclusiva. De manera que no fuera liderada por algunos.

Pasamos ya a la última parte que es sobre el impacto, los resultados del 15M. ¿Consideras que el 15M ha sido un movimiento transformador?

Sí. Pero claro en ese sentido de renacimiento. Hay transformaciones muy intangibles pero es una transformación que es cultural y política.

¿Cuál era el impacto deseado en ese momento? ¿Qué se esperaba, cuáles eran las expectativas?

Creo que volvemos un poco a lo que he comentado antes pero un resultado esperado era un poco el de despertar conciencias. Despertar, reanimar, reactivar la política. Creo que se estaba esperando que todo eso sirviera para remover la conciencia política de todos. Que esto animara a una reflexión más profunda de la situación y de cómo cambiarla.

Han pasado dos años, casi tres, ¿qué balance harías, cuál es la situación del movimiento? Si es que aún existe.

Sí que existe y se encamina hacia un proceso largo. Es el comienzo de un proceso más largo, que durará muchos años de transformación profunda de los instrumentos… no sé si llamarlos de convivencia. Los instrumentos políticos, sociales y económicos que nos hemos dado. A raíz de eso, surgen… bueno para empezar se ha generado ya un nuevo imaginario. Sobre todo en España ese nuevo imaginario se nota muchísimo. Fuera de España se nota menos. Existe un imaginario muy fuerte sobre las peticiones que ha hecho el 15M. Hay un cambio de imaginario. Como es tan fuerte, hay una percepción de fracaso. Ha habido una demanda tan fuerte y tan compartida de todo un país que como no se han tenido resultados igual de potentes, provaca en algunos esa sensación casi de fracaso. Pero en realidad eso es más bien la prueba de que se ha generado un imaginario diferente y que sobre todo las nuevas generaciones, nosotros, nuestra generación no lo va a dejar todo atrás. Va a construir un mundo diferente que no hubiera construido sin el 15M.

Esto tiene relación con los movimientos actuales a nivel local, nacional o internacional. El otro día salía el árbol genealógico del 15M que explicaba de donde venía y un poco lo que había surgido a raíz como todas las mareas, etc. ¿Crees que el 15M guarda relación con estos movimientos que hay ahora como los Yayoflautas, la PAH, etc?

Sí. En el sentido de que el 15M no se puede entender como un movimiento organizado. No puedes decir que exista una estructura organizada del 15M. Es completamente descentralizada. De hecho, ahora van a nacer los primeros problemas por el tema político de decir, o sea, ningún partido se atrevería a decir que es un partido del 15M pero los partidos pueden tener detrás las demandas del 15M. Entonces, es hora de que empiecen a nacer partidos, no uno sino varios partidos, que recojan eso. Ha sido tabú hasta ahora pero creo que de aquí en adelante será menos tabú. Pero no puede existir una infraestructura del 15M. No existiendo una infraestructura del 15M, todo lo que comentabas tú de los Yayoflautas, de las mareas, tiene relación directa con el 15M. Son el 15M para mí.

¿Para ti el 15M sigue existiendo entonces?

Sí. Claro. De hecho yo veo una cosa muy diferente entre lo que son las plazas (una cosa son las plazas) y otra cosa es todo lo que se genera a partir de las plazas. Por el propio movimiento.

Como última pregunta: ¿de cara al futuro qué quieres que signifique?

Creo que es la toma de conciencia de que el futuro no es algo que nos queda por vivir sino que es algo que nos queda por construir. De alguna manera las estructuras democráticas occidentales se han estructurado de manera muy rígidas al final, alejándose completamente de la justicia social y de la dignidad humana. Las personas hemos dejado que eso ocurriera por muchas razones y creo que el 15M ha conseguido y conseguirá cambiar eso. Consigue que nosotros interpretemos la vida de otra forma y la manera de habitar y de organizarnos socialmente y políticamente con los demás de una forma muy diferente.

creditos:
Las imagenes son obra de Pablo Rey (@numeroteca)

Texto publicado originalmente en el Blog La Ciudad Viva.

También te puede interesar estas reflexiones sobre el 15m que tuve la oportunidad de intercambiar con Stéphane M. Grueso (@fanetin) Patricia Horrillo (@PatriHorrillo) para el proyecto 15m.cc.

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